Donald Trump y Fernando VII
ARTÍCULO DONALDO NEPUCENO VIII La casa de los dos ungidos: Fernando VII y Donaldo Trumpeta, o el arte de mandar como si el mundo les debiera obediencia. Hay genealogías que nacen en un archivo, otras en una sacristía, y algunas —las más vistosas— en un titular escrito con ínfulas de hallazgo y ganas de escándalo. La de estos dos personajes, si ha de creerse lo que susurra la rumorología de laboratorio y la prensa con hambre de incendio, no saldría tanto de la sangre como del temperamento. Porque el supuesto ADN que habría juntado a Fernando VII y Donaldo Trumpuceno no explica nada por sí solo, aunque sirve para lo que más importa en política: contar una historia que haga ruido y, de paso, ponga en fila las semejanzas que ya se veían a ojo desnudo. No hace falta irse a los genes para advertir el aire de familia. Bastaría con mirar cómo ambos entendieron el mando: como cosa propia, como empeño personal, como un derecho que no se negocia sino que s...