Interpretacion de la Carta Astral. 5ª Parte: La naturaleza esencial de los planetas



Símbolos de
los planetas

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2ª parte
3ª parte  

4ª parte


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La naturaleza esencial de los panetas:

Siguiendo el esquema indicado en las lecciones anteriores, lo primero que tenemos que analizar con alguna atención es la Naturaleza Esencial de los planetas de nuestra Carta Astral.


Los cuerpos celestes son los elementos activos del estudio astrológico, son, al parecer de algunos, los productores materiales de la radiación o energía especifica que nos llega y de algún modo actúa en cierta forma sobre nosotros; para otros, siguiendo en
esto la teoría de la sincronización que formulo el célebre psicólogo C. Young, las posiciones planetarias serían tan solo indicadores de una determinada configuración del espacio, que en su conjunto produciría una determinada condición ambiental a la cual seriamos sensibles de algún modo.

Sea una u otra la explicación más acertada, el hecho es que las posiciones de los planetas y esos cuerpos celestes en sí mismos han de tenerse en cuenta desde el principio.  Empezaremos por los cuerpos celestes mas cercanos, es decir,  El Sol, La luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.

Sus símbolos universalmente admitidos desde muy antiguo no los utilizaremos habitualmente ya que algunos tendrán dificultades para visualizarlos bien en su ordenador, así que  también emplearemos las letras del alfabeto latino siguientes como abreviaturas:

Nombre
abreviatura

Sol  
a
a es la inicial de Apolo
Luna
l

Mercurio
h
h es inicial de Hermes
Venus
v

Marte
m

Júpiter
j

Saturno
s

Urano
u

Neptuno
n

Plutón
p


La tradición, confirmada unánimemente, ha asignado una determinada naturaleza a la influencia inducida por cada uno de los siete cuerpos celeste de la serie conocida: el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

De estos siete, Marte y Saturno se consideran “maléficos”, Venus y Júpiter “benéficos”, y El Sol, La luna y Mercurio quedan sin precisar, aunque Ptolomeo considera a la Luna como benefico.

Ptolomeo, el celebre astrólogo romano, que vivió en la época imperial, escribió un libro en el que da las nociones de su época sobre esta materia, en el trata de racionalizar estas ideas justificando el carácter maléfico o beneficio de los cuerpos celestes basándose en la naturaleza húmeda o seca y caliente o fría de esos cuerpos. Atribuye a lo caliente y húmedo los elementos fundamentales de la vida y por lo tanto el carácter benéfico y a lo frío y seco lo relaciona con la muerte y por tanto con el carácter maléfico.  

Esa primera aproximación a la “naturaleza esencial  “, debe recordarse siempre para lo que sigue, pero es necesario hacer algunas precisiones aclaratorias. Los términos “benéficos” y “maleficios” son algo, quizá demasiado, categóricos. Es posible que fueran satisfactoriamente descriptivos, hasta un cierto punto, en la antigüedad,  pero hoy día quedan algo desfasados. La naturaleza de los efectos o influencias atribuidas a los planetas puede describirse mas bien como “armoniosa” o como “discordante”,  o también como “positiva” y “negativa”,  en todos los casos las denominaciones expuestas sufren de cierta ambigüedad ya que la valoración de los “positivo” o de lo “negativo” es relativa y  depende del punto de vista del observador. Por ejemplo un mal a mi enemigo, será un bien para mí, un mal inicial puede acarrear bienes superiores posteriores, etc.  y así con todo.

Para tratar de superar estas ambigüedades Sepharial propuso los términos “eléctrico” y  “magnético”, el primero como sinónimo de “masculino” y el segundo para  “femenino”.

Otro punto a tener en cuenta es que un “masculino” o “eléctrico” puede producir efectos de naturaleza positiva según su configuración específica, y al contrario un magnético o femenino puede ser perjudicial en determinadas situaciones.

A fin de no seguir empleando siempre el termino “planeta”, utilizaremos también algunas veces la palabra “Foco”, indicando que la posición del planeta, su centro geométrico, sería el foco emisor de la influencia, y podríamos distinguir Focos positivos y Focos negativos, Fy F-. Si nos referimos a una propiedad atribuible a cualquiera de ellos la indicaremos así @ F+  o bien @ F-, cuando nos refiramos a propiedades compartidas por cualquier benéfico o por cualquier maléfico.

Los antiguos consideraban lo negativo como femenino y lo positivo como masculino, estas denominaciones no pueden gustar demasiado en la actualidad, y con razón, sin embargo hay que decir que los antiguos cuando hablaban de lo “femenino” no se referían a las mujeres como personas sino a las cualidades receptivas y pasivas que se suponían son propias de lo femenino, aquí lo de “pasivo” también puede resultar incorrecto, pero debemos ver esto en sentido algo más amplio, y desligar el termino “femenino” del de "mujer" y el de “masculino” del de "hombre" y ver los términos “femenino” y  “masculino” como categorías independientes del sexo, del mismo modo que hoy vemos con total naturalidad que un hombre puede ser femenino de carácter y también que una mujer tenga cualidades masculinas.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, resumamos esto en el siguiente cuadro:

Cualidades
Planetas o Focos
Predominan radiaciones
Masculinos o
Eléctricos
Sol, Mercurio, Júpiter, Saturno, Urano y Plutón
positivos y activas
Femeninos o
Magnéticos
Luna, Venus, Neptuno
Negativas y pasivas
Sin definir o
Electro-magnético
Mercurio


División entre benéficos y maléficos, y opiniones de algunos astrólogos famosos:

Sin definir
Benéficos
Maléficos
Según la tradición
Sol (a), Luna (l), Mercurio (h)
Venus (v) y Júpiter (j)
Marte (m), Saturno (s), Urano (u), Neptuno  (n) y Plutón (p)
Sepharial

v, j, Urano
m, s, u, n, Urano, p
Ptolomeo
Sol y Mercurio
v, j, Luna
s, m
Cardano

v, j, Sol

Crigeno


Sol

En palabras de A Weiss “Todo planeta puede ser considerado como un principio cuyos efectos cualitativos pueden recorrer todos los grados entre lo bueno y lo malo”

Para tratar resolver esta inevitable ambigüedad en la que hemos dejado esta lección, es para lo que se dedican los capítulos siguientes que tratan de la teoría de las determinaciones astrológicas.

En lo que sigue deben recordarse estas analogias generales de los planetas tal como se aceptan desde antiguo por la tradicion astrologica:

Cuerpo Celeste

Analogías generales
(Resumen a partir de textos de A. Weiss)

(La manifestación de estas cualidades en su forma pura o pervertiva se concreta según el Estado Cosmico del Planeta, como se vera mas adelante)
Sol
a
Representa la luz, símbolo de lo infinito, lo sublime frente a lo trivial (l), la libertad frente al destino (s),  el poder, los honores, el reconocimiento público, edificios públicos y de lujo. El padre.
En profesiones, las elevadas o poderosas, los dirigentes políticos, los militares, etc. Los que manejan el oro o su valor.
Luna
l
Indica un carácter siempre vacilante. Excita y aumenta la receptividad, la imaginación, la fantasía, los ensueños. Los “lunáticos”, son tornadizos, pasivos, sin iniciativa, evitan los esfuerzos y buscan la comodidad.
Analogías generales: la fecundidad, los ciclos, las transformaciones,  la personalidad, el romanticismo, la mediumnidad, etc. El sexo femenino, la madre, las mujeres en general, la ciudadanía, el pueblo, el público, la publicidad, Los lugares públicos: calles, centros comerciales, etc. El agua, los viajes marítimos y fluviales.
En profesiones: oficios relacionados con el público y los ambulantes. Profesiones que precisan introspección sentimental: psicólogos, historiadores, etc.
Mercurio
h
Simboliza el intelecto puro, la razón,  la lógica, la perspicacia, el ingenio, el talento practico, comercial o diplomático. La creación poética, el movimiento de las ideas en general y los medios para conseguirlo: el correo, el teléfono, la máquina de escribir, imprenta, universidades, ordenadores, internet, etc. 
En profesiones: las científicas, el cálculo, las que utilizan la escritura, los periodistas, escritores, contables, las que precisan de la elocuencia: abogados, políticos, etc. Las actividades delictivas: ladrones, estafadores, falsificadores,  falsos testigos, etc.
Venus
v
Se le llama “Fortuna menor”. Plasticidad, flexibilidad, carácter reconciliador, armonía, ritmo, amabilidad, alegría, ternura, etc.
La belleza, el arte, la armonía, el amor (desde la unión psíquica hasta la sensualidad excesiva), la sexualidad femenina, los adornos: las flores, las joyas, los cosméticos, etc.; las reuniones, las diversiones, los dulces. Las madres y la gente joven.
Los lugares de diversión, desde las salas de bailes hasta los prostíbulos.
Profesiones: artistas, jardineros, la moda, bailarines, cocineros, joyeros, peluqueros, prostitutas, etc.
Marte
m
La tradición lo concibe como energía dinámica, pasión, anhelo, símbolo de lucha, y la mayoría de los casos, también destrucción.
Su analogia general  es la fuerza del fuego, tanto purificadora como destructiva (guerra o asesinato), el instinto animal,  el derroche sensual,  el desenfreno, la pasión, etc. Los lugares de violencia, fabricación de armas, herrerías, fundición de metal, etc.
Profesiones  que cortan: Cirujanos, carniceros, verdugos, etc. Técnicas: ingenieros, mecánicos, maquinistas, etc.

Júpiter
j
Se le llama “Fortuna Mayor”. Se asocia con el idealismo, benevolencia, magnanimidad, liberalidad, honradez y filantropía. Autoridad en sentido leal, noble y paternal. Tiene ciertas analogías con el Sol.
Fortuna, abundancia, riqueza, éxito, honores, salud, longevidad, la cultura, la justicia, etc. Los lugares de culto, de justicia, las residencias lujosas, etc.
Saturno
s
Se le llama “Infortunio mayor”. Sus caracteristicas son la lentitud, la reflexión, la pesadez, paciencia, tacañería,  seriedad, profundidad, frialdad, taciturnidad, concentración, meditación, tristeza, personalidad egocéntrica y pesimista, inflexibilidad, intolerancia, afán de mandar, aversión por el placer y la felicidad.
Analogías generales: la caída al precipicio. La pobreza, el desengaño, el tiempo, la tristeza, la suciedad, etc.
En profesiones: filósofos, ocultistas, científicos, profesiones relacionadas con la tierra: agricultura, arquitectura, minería, canteros, etc. Los oficios penosos, de responsabilidad, oscuros y sucios: alcantarilleros,  deshollinadores, etc.). Profesiones relacionadas con el aislamiento: enfermeras, carceleros, etc.