La Astrología en la Roma Imperial

Augusto
En la Roma Imperial abundaban los astrólogos, casi todos de origen griego u oriental. Los astrólogos fueron utilizados con asiduidad por políticos deseosos de que se propagasen augurios favorables a sus pretensiones. Sus profecías servían de acicate para toda clase acciones en uno u otro sentido.
Emperador Marco Salvio Oton

Otón, gobernador de Lusitania, no tituveó ni un momento en su intento de llegar a ser Emperador gracias a los augurios de los caldeos que le rodeaban , en especial del astrólogo Ptolomeo, que le había pronosticado que sobreviviria a Nerón y llegaría al trono, profecía que se cumplió. Todos los emperadores tenían astrólogos como consejeros y a la vez dictaron severas penas contra las prácticas astrológicas en relacion con la vida y politica imperial.

Emperador Tiberio

Algunos emperadores como Adriano o Alejandro Severo y sobre todo Tiberio tenían conocimientos muy avanzados de ese arte. Este Emperador, el tercero (si contamos al propio Julio Cesar como primer emperador) de la dinastía julia-claudia, era hijo de la segunda esposa de Augusto, Livia. Nació en el año -41 y murió a la edad de 78 años el 16 de Marzo del 37 en Miseno, fue Emperador durante 23 años, entre el año 14, cuando ya tenía 55 años de edad, y el año 37.

Escribonio Libón
A raiz del juicio contra M. Escribonio Libón Druso (13 de Septiembre del 16) (sobrino de Escribonia, primera esposa de Octavio) por haber conspirado contra Tiberio con el empleo de astrólogos para pronosticar sobre su muerte, este se suicidó antes del juicio y Tiberio decretó la expulsión de Roma de todos los astrólogos y magos. Dos de ellos fueron ejecutados. Después de este caso se repetiria la represion contra astrologos y magos por este y otros emperadores. Este emperador tenia bastantes conocimientos de astrología y el astrologo Trasilio , fue hasta su muerte, amigo y confidente suyo. El emperador Vespasiano , muy adicto a la astrologia , concedio a la ciudad de Efeso la institucion de las fiestas Barbileas, en honor al astrologo Barbilo, que era natural de esa ciudad. Este astrologo estaba ya en la corte en tiempos de Neron.

Tiberio utilizo astrologos en su politica de eliminacion de enemigos politicos mediante el estudio de sus cartas astrales.
Domiciano condenó a muerte a Necio Pomposiano pues se hizo publico su horoscopo con signos que auguraban que llegaria al trono.
Caracalla tambien utilizo los horóscopos de los personajes importantes de la corte para determinar su futuro.
Domiciano decretó la muerte de Nerva en base a ciertos horóscopos, pero otro astrólogo amigo del futuro emperador le convenció de que a Nerva le quedaban pocos días de vida por lo que no valia la pena que le mandase asesinar. Este militar se decidió finalmente a participar en la conjura contra Domiciano precisamente por las profecías que se habian propagado en el sentido de su futuro imperial. Esto le hacia muy vulnerable y no le daba mas opcion que actuar para poder salvar su vida.
Galeno unia a sus estudios de medicina los de astrología. Enseñaba los descubrimientos de los astrologos egipcios en sus escritos, en particular los transitos de la luna natal. Segun esto si al nacer una persona tenia los planetas beneficos en un signo y los maleficos en otro, se encontraba especialmente predispuesta a contraer enfermedades cuando la luna transitaba sobre los signos con maleficos en el horoscopo natal o sus cuadraturas, por ejemplo un horoscopo radical con maleficos en tauro daria fechas peligrosas para los transitos de la luna en tauro, leo, escorpio o acuario. Si los beneficos estaban en aries, serian momentos sin peligro los transitos lunares en aries, cancer, libra o capricornio.

La astrología se convirtio en una profesión muy lucrativa, y aunque se decretó a menudo contra su práctica, sobre todo con fines políticos, se toleró.
Alejandro Severo tenia entre los profesores de palacio a astrólogos de renombre. Firmico Materno, abogado famoso de rango senatorial, escribio un tratado de astrología /Mathesis/. La astrologia no declino su prestigio en todo el imperio, los astrologos , sobre todo los egipcios, orientales y griegos, entraban y salian de la corte, de los palacios de los grandes senores y de los poderosos, participaban o instigaban empresas importantes y peligrosas, y aparecian, a menudo en los procesos de alta traición.
Parmenes, famoso astrólogo, seguía recibiendo en la isla en que vivio desterrado, en los ultimos años de Nerón, frecuentes mensajes y consultas y un sueldo anual que le pagaba el consul P. Anteyo. Otro desterrado que vivia en la misma isla y que se apodero de algunos papeles de este , pudo con ellos denunciar en el año 66 a Anteyo y Escapula, los cuales se suicidaron en cuanto supieron la denuncia.
Segun Galeno, los ricos solo se preocupaban de la astrología para saber si iban a heredar a algún familiar. Los novios iban al astrologo para que les dijese el dia propicio de la boda, los que se disponian a construir una casa, cuando era el dia apropiado para poner la primera piedra, quienes iban a emprender un viaje, para saber cuando empezarlo.

Los honorarios de estas consultas era de aproximademente de 100 denarios. Segun Juvenal, las mujeres no daban crédito a ningun astrólogo que no habiese sido condenado alguna vez en algún proceso político. Tambien habia mujeres astrologas. En los alumbramientos se hacia subir al terrado a una persona con conocimientos suficientes, a quien se le indicaba el momento del alumbramiento con el sonido de un disco metalico y poder calcular asi el horóscopo del nacido con la mayor seguridad. Esto habia quien tambien lo hacia con sus animales domésticos.

Firmico Materno escribio una obra de astrología a mediados del siglo V (Mathesis libri VIII), presentando la ciencia como elevadora del espiritu y purificadora del alma. Por lo que los que se dedican a ella deben hacerse dignos de esa ciencia mostrando una pureza y una santidad sacerdotal. En el libro indica que,
"el astrologo debe ser asequible a todo el mundo y quien acuda a consultarse no debe acercarse a el temblando, debe ser casto, sobrio y frugal, contentarse con poco, para que la innoble avaricia no enturbie la fama de la divina ciencia.
Como sacerdote del sol, de la luna y de los demas dioses que gobiernan todo lo terrenal, debe esforzarse siempre porque se le considere digno de los testimonios de todas esas grandes obras.
Dara sus respuestas publicamente y lo advertira asi de antemano a quienes le consultasen para que no le preocupe nada que no pueda decirse ni preguntarse.
No contestara a ninguna pregunta sobre los asuntos del estado, ni la vida del emperador, pues ambas cosas son criminales y la segunda, ademas de criminal, imposible.
Los destinos del emperador son los unicos que no estan gobernados por el curso de los astros, pues el es dueño y señor el universo, por lo cual sus destinos se hallan regidos por el fallo del supremo dios y el mismo pertenece al circulo de los dioses instituidos por la divinidad primigenia para la realizacion y conservacion de todas las cosas.
Los mismos aurispices demuestran que ninguna de las divinidades invocadas por ellos es capaz de interpretar la esencia del alto poder que reside en el emperador, puesto que el de cada uno de ellos es menor que el de este. Pues aquel a quien sirven y obedecen todos los espiritus, todos los ordenes, todos los ricos y todos los nobles , todas las dignidades y todos los poderes, goza de la potencia de un dios y ocupa un puesto en las filas de los dioses.
A quien haga alguna pregunta relacionada con el emperador no debera contestarse con dureza y con reprensiones, sino explicandole que es imposible escrutar nada acerca de el, para que quien pregunta renuncie a su punible quimera.
Pero tampoco debe exigirse que el astrologo denuncie una pregunta delictiva, para evitar que si quien pregunta es condenado a muerte por su punible curiosidad, caiga sobre aquel una parte de culpa por la sangre vertida, pues un sacerdote como el debe quedar libre de semejante contaminacion.
Debe tener esposa, una casa y amigos honorables, no matenerse al margen del trato social, permanecer alejado de toda disputa y de todo acto punible y no preocuparse de cuanto sea lucro.
Debe alejar de si toda pasion cruel, toda hostilidad o malquerencia contra otros y conducirse con moderacion en todas sus relaciones.
Huira de cuanto sea agitacion y rebeldia, se mantendra fiel a la amistad y en todos sus actos brillara la honradez mas acrisolada.
No manchara jamas su conciencia con un falso testimonio, no se dedicara a la usura ni se lucrara con la miseria ajena.
De nadie exigira ni prestara declaraciones juradas, y menos por dinero, para que no parezca que implora la ayuda de los dioses por una misera ganancia. Mostrara el camino recto a los errados, sobre todo si son sus amigos, para que con la ayuda suya se libren de sus errores.
Jamas tomara parte en sacrificios nocturnos , llamense publicos o privados , no hablara con nadie en secreto, sino que , como dicho queda, ejercera el divino arte publicamente y ante ojos de odo el mundo.
Al leer su horoscopo, no debera poner demasiado al desnudo los vicios de los hombres, sino pronunciar con suavidad y moderacion sus contestaciones sobre estos puntos, para que nadie pueda echarle en cara a el lo que el curso adverso de los astros le pronostica.
Se mantendra siempre alejado de las tentaciones del teatro, para que no se le considere partidario de ningun artista, pues los sacerdotes de los dioses deben saber estar siempre por encima de las tentaciones de los sentidos.
Cuando su espiritu se halle adornado por todas estas joyas de la virtud, podra seguir el camino de esta divina ciencia y pasar a estudiar con animo sosegado los libros que tratan de la influencia de los astros sobre los destinos de los hombres.
La teoria de esta ciencia venerable no tiene cabida en un espiritu habitado y manchado por las sucias pasiones, y quien la mancille con su voluntad impia se halla expuesto a grandes males.
Si el espiritu acomete la divina obra inmaculado, puro y casto, el astrólogo conseguirá más mediante la fuerza de la adivinación de la mente que por el estudio. "

La popularidad de la astrología entre el pueblo romano procede de la difusión de la religión de Mitra y el estoicismo a nivel más culto. Esto se puso de manifiesto cuando al morir Julio Cesar apareció, visible desde Roma, un cometa que quedó en el cielo por espacio de 8 dias, todos estaban persuadidos que se trataba del alma de Julio en su viaje celeste. Percatado de la importancia política de este evento, Augusto, su sucesor, se sumó a esta fantasía popular dándole carácter de acontecimiento de Estado. Augusto se apresuró desde el principio de su mandato a dar a conocer su horóscopo, todo el lleno de signos que hacían augurar su brillante futuro político. A partir de entonces se inició una época de abusos políticos de la astrología, que harían presagiar los más funestos resultados para el arte y sus practicantes.